El Estado o engañemos al Gordo
Discusiones por Twitter, es increíble lo que uno lee entre trino y trino en esta red social. Alguien de apellido Alifa llama ladrón a un diputado de la anterior Asamblea Nacional porque aún sigue cobrando dinero de parte de los activos de la República que tienen en su poder 4 partidos políticos (AD, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y Voluntad Popular) y su mentor el gigante del norte. Dice el exdiputado que su trabajo no es de dedicación exclusiva pero Alifa le muestra fehacientemente con un artículo de la Constitución de 1999 que dice lo contrario que un diputado es de dedicación exclusiva mientras sea diputado. Entre dimes y diretes, finalmente el ex diputado le dice que él es un "refugiado" y que con esos reales que les entregan por su lucha por Venezuela hace que pueda vivir en el extranjero hasta que caiga el régimen.
En otra parte del espectro político un diputado, pelilargo, pendenciero, hablador, yo diría que la palabra perfecta que lo define es charlatán. Llevo años viéndolo, debo decir que incluso antes que se involucrara en la política partidista del país e intentara ser un representante estudiantil en LUZ.
De él se dice en la ciudad que es dueño de entre otras cosas, un restaurante en Maracaibo, de algunos bodegones y otras propiedades, etcétera, pero el problema no es lo que dicen, si no que para mi sorpresa veo a ese político no en una noticia de política sino deportiva, no como un funcionario del Estado sino como representante de un equipo de fútbol en la ciudad. ¿De dónde sacó dinero para ser dueño de un equipo? ¿O si no lo es quién es el dueño? ¿Por qué tiene un cargo de gerente de ese equipo de fútbol? ¿Con qué reales o con qué patrocinio se está arreglando el gramado del Pachencho Romero? ¿Con dinero del equipo que representa?
Un escritor venezolano llamado José Ignacio Cabrujas decía en una entrevista a grandes rasgos que el venezolano no cree en el Estado y que más bien asemejaba al Estado Nación con un Gordo del que hay que aprovecharse y engañarlo de las más variadas maneras, así como el ex diputado con un discurso de lucha contra «la mortal dictadura» lo mantienen en el extranjero con dinero de los activos del Estado, como este otro diputado que a partir de su estatus es dueño de restaurantes, bodegones y hasta gerencia un equipo de fútbol.
¿De dónde hizo tanto dinero para tener lo que tiene ese diputado? ¿Puede probar la procedencia de todos sus bienes? ¿Será que engañó al Gordo?
Cómo decían en un programa de radio de mi ciudad cuando era niño: ¡Ay Dios en esta tierra de Dios nadie se apiada de vos!
Darío Tello Medina