La Biblioteca de mi Abuela
Soy un lector
desde mi niñez, mi padre me alfabetizó desde los 3 o 4 años y siempre tuve al
alcance la biblioteca de la casa de mi
abuela a partir de la que pude acceder a enciclopedias, libros para niños,
algunos autores venezolanos, latinoamericanos, europeos y norteamericanos. A lo
largo de mi educación formal si tenía que realizar una tarea tenía a
disposición toda una serie de
enciclopedias que alimentaron mi imaginación de lector y las recuerdo, siempre
con mucho cariño, entre ellas una Enciclopedia llamada «Lectum Juvenil» que era
una de las que más me servía para mis asignaciones escolares y de las que más
me gustaba porque era una enciclopedia que hablaba desde lo más diversos temas
y que planteaba preguntas bastante intrigantes para un niño como por ejemplo
¿Por qué el cielo es azul? . Aún conservo dos números de esa enciclopedia la
cual conservo como una herencia familiar de mi abuela Aura Aguirre Farías la
cual es una de las culpables o a la cual yo responsabilizo de ser un lector. Y
la verdad es esa, pues llegar a visitar a mi abuela era visitar su biblioteca,
ella una mujer culta se preocupó siempre por comprar enciclopedias, libros de
literatura, recuerdo por ejemplo otras dos
selecciones de distintos autores editados por la Reader´s Digest de una
colección llamada: Libros eternos para la juventud, de ahí mi hermana Dariela y
yo leímos los más diversos autores, leímos por ejemplo Cumbres Borrascosas de
Emily Brönte, La perla de Jhon Steinbeck, Motín abordo de Charles Nordhoff y James Norman Hall, Una
selección de distintas aventuras de Sherlock Holmes de Arthur Conan Doyle, El
prisionero de Zenda de Anthony Hope y El jorobado de Nuestra Señora de Víctor
Hugo. Al abrir cualquiera de esos dos libros veo la firma de mi abuela
aduciendo la propiedad de sus libros como suya. Dariela y yo siempre que
necesitábamos un libro cuando ya teníamos esa enfermedad de lectores, se lo
pedíamos y ella nos lo prestaba sin ningún problema para que los leyéramos en
nuestra casa.
La casa de mi
abuela fue mi primer abastecedor de lecturas y una fuente directa de
conocimiento, mi hermana Dariela y yo
tuvimos la fortuna de tener la biblioteca de mi abuela al alcance de la mano,
de ahí me vino poco tiempo después de tomar esa conciencia de la utilidad de la
lectura de ir formando mi propia
biblioteca, poco a poco, primeramente con la contribución de mis padres, ya
después con mi incursión en la universidad, fui yo haciendo la biblioteca un
poco más nutrida a partir de esos libros iniciales que fueron el germen de esta
numerosa Biblioteca que ido atesorando a través de los años, biblioteca que se
convirtió en un proyecto de vida para mí, en un proyecto de aprendizaje a
través de la lectura sistemática de distintos autores y distintas disciplinas
del saber. He vivido y trabajado en los distintos trabajos que he tenido, de
mis libros, de mis lecturas y eso ha hecho de mí ante todo un humanista que
como todo humanista que se respete debe impartir sus conocimientos a las
venideras generaciones futuras. Sobre todo en un mundo que a partir de esa
visión tecno científica heredera del
positivismo aliado al capitalismo
moderno ha puesto casi en desuso las
carreras humanistas, cerrando sus campos de trabajos en nuestras sociedades,
mal pagando a todo aquel que ejerza alguna carrera humanista.
La universidad
con su visión positivista ha atomizado el conocimiento humanístico que es
integral, para formar carreras que antes
eran oficios, con el perdón respectivo a los periodistas o a los mismos
educadores. En el pasado quienes ejercían esos oficios eran ante todo personas
cultas, lectoras de filosofía, de literatura, de historia, pienso en una
persona como Simón Rodríguez, un intelectual hecho por la cercanía de una
biblioteca y el saber que atesoró él fue por su oficio de lector más que por si
había estudiado en una universidad. Simón Rodríguez tomó como oficio el de ser
maestro en una Caracas en el que no todo el mundo estudiaba, en el que la poca
educación que había estaba bajo la égida de la iglesia, teorizó sobre la
educación y sus defectos que veía en la educación que se impartía en 1794 en un texto que fue enviado al Cabildo de
Caracas llamado «Reflexiones sobre los defectos que vician la Escuela de
Primeras Letras de Caracas» un análisis que hace de la forma en que se impartía
la educación de los defectos que veía y de sus novísimas propuestas que
proponía fruto de sus lecturas de los
filósofos de la ilustración, en especial Rousseau, cuyo libro el Emilio era uno
de sus favoritos. Simón Rodríguez pasó de ser un maestro a convertirse en
Maestro como su admirado Sócrates, teorizó sobre la educación, no paró de
viajar en nuestra América, escribió sobre las sociedades americanas, estuvo en
Bolivia, en Ecuador ejerciendo los más
disimiles oficios. Hay unas palabras de Ángel Rama que aparecen en su Diario en relación a Simón Rodríguez y al oficio del intelectual
en Latinoamérica que me gustaría mostrarles a mis lectores antes de finalizar
este articulo que va desde la biblioteca de mi abuela al Maestro Simón
Rodríguez, aquí les va: «Entrego un
artículo sobre Simón Rodríguez, para celebrar los 150 años de ese texto
original que es el de las “Sociedades Americanas en 1828”. Releo sus varias
obras y repaso sus vicisitudes: ¡un destino sudamericano! Diría Laprida. Duele
su vida y acompaña. Esos decenios por escuálidas ciudades americanas, sin
recuerdos, atendiendo pobres negocios, viviendo de la caridad; esa muerte en un
caserío ecuatoriano, río arriba, con los dos baúles llenos de papeles y nada
más; esa continua frustración de pensar mejor que nadie y no ser oído, ni
atendido, ni respetado; esa inteligencia, condenada por tal, en medio del caos,
los apetitos desatados, la garrulería, la confusión. Todo define al intelectual
en una América cruda, mal amasada.»
Se me aguan los ojos al releer estas palabras de Rama sobre Simón
Rodríguez y el oficio del intelectual en
nuestra América, pues Rodríguez fue vilipendiado, tildado como loco por
personas que estaban muy por debajo de su nivel intelectual, por personas que
defendían su estatus de clase, por la iglesia, por los dirigentes de esas
Repúblicas que nacieron de las guerras independentista que veían como locuras
esa Educación Popular que proponía en los pocos libros que publicó. Simón
Rodríguez no fue un intelectual que se petrificó en una Universidad, sino que
siempre fue un maestro de escuela que se negó a ese estatus que le pudo dar ser
profesor en alguna universidad, leer su obra es darse cuenta de las razones por
la que su obra escrita fue por mucho tiempo dejada a un lado por los
constructores de nuestra educación en Venezuela y en los otros países de
nuestra América, que siempre tomaron como modelo a Europa y los E.E.U.U y todo lo que le venía importado de allá.
Desde las
visitas a la biblioteca de mi abuela ha nacido en mi un proyecto de vida que es
el de ser un lector, cuando llegué a la universidad en la Escuela de Letras,
encontrándome con grandes maestros como Enrique Arenas y Berta Vega me di
cuenta de la importancia del oficio del lector, lector que construye toda una
bitácora con las lecturas que se entretejen con las obsesiones particulares de
uno, cuando leí la obra de Ernesto
Sábato me di cuenta de la importancia del intelectual en nuestras sociedades y
de la importancia del arte y la literatura para la salvación de nuestra
humanidad. Vivimos en un mundo que cada vez más esclaviza al ser humano, pienso
que es necesario analizar y criticar las
estructuras de poder que nos gobiernan, pienso en el Estado Nación, en sus
fallas y omisiones, en sus cuotas de poder, en la actuación de sus funcionarios,
en las imposiciones del poder económico que gobierna el mundo y la política
local, en los bandos que se alían con las potencias extranjeras (E.E.U.U y U.E)
incluso para pedir la intervención armada de mi país Venezuela, muy cómodos
desde Miami o alguna otra parte del mundo, sin interés en la gente que vive
aquí que es la que se las vería negras en caso de tal supuesto preferiblemente
negado por mi parte, pienso en la guerra que vivimos en mi país en el que no
hay bombas, pero en el que el precio de los alimentos sube indiscriminadamente
por parte de todos los comerciantes y empresarios desde el más pequeño al más
grande haciendo dinero con el hambre de la gente, desde el que vende como
buhonero sus productos en el mercado las pulgas, al empresario de familias beneficiadas
por el Estado Nación desde hace décadas por la construcción de una economía que
vive de las divisas que vienen del petróleo y que ellos se hicieron ricos
importando productos y revendiéndolos sin formar una industria que produzca
desde el país sino siendo solo subsidiarios de empresas trasnacionales
norteamericanas. Pienso en el buró político del PSUV, a quienes digo como dice
el argot popular o corren o se encaraman, desde hace unos años los veo fuera de
la realidad que vivimos los venezolanos en el diario a diario, la economía
venezolana se les fue de las manos, se dolarizó el país al precio del dólar
criminal a quien le suben el precio desde Miami, ya nadie en Venezuela cree en
el Bolívar, eso ha hecho que tantos profesionales venezolanos se hayan ido del
país, Médicos, Ingenieros, Educadores, todos han salido despavoridos del país
por esta causa, sé que hay razones que han llevado a esto, el bloqueo económico
que vivimos por parte del sistema financiero internacional, las sanciones por
parte de los E.E.U.U y la U.E pero deben darse cuenta que estamos en una guerra
mundial y Venezuela y sus negocios desde hace una década está de un lado y no
es el de E.E.U.U ni la U.E, da coraje la omisión que se hace de las mafias que
viven del contrabando del efectivo desde Maicao y Cucuta, que son las mismas
que todos estos años han contrabandeado la gasolina y los alimentos hacia allá
mismo, y de la investigaciones judiciales que deben hacerse a los bancos que se
han lucrado todos estos años y que están metidos en estos negocios turbios, me
pregunto ¿Por qué no se nacionaliza la banca?, ¿Por qué no se investiga a los
militares que han estado en la frontera? que han formado parte de esta omisión
en la frontera, ¿Por qué tanta omisión? La corrupción o inacción hacia la
corrupción perjudica a este proceso que
lideró Chávez. Esa son solo algunas preguntas que me hago, que es un método
para conseguir algunas respuestas. Las papas arden compañeros y sé desde hace
tiempo que el imperialismo siempre juega su juego e históricamente les digo
casi siempre gana.