jueves, 22 de mayo de 2014

Dos poemas de un poemario para los niños que estoy escribiendo





I
Ernesto leyendo


El árbol que veo no lo puedo describir,
No conozco las palabras que puedan hacerlo
Aun así puedo verlo,
Ver sus colores,
Las formas de sus hojas
Aunque,
Debo ver más allá,
Con mis manos toco el árbol,
y  noto que el tronco no es liso,
tiene como arrugas,
así como a los viejos  de estar viejos  se les arruga la piel,
huelo el olor del fruto que da mi árbol,
los mangos  que se pudren en el patio de mi casa,
puedo notarlos sin verlos,
así como probar algunos de esos mangos,
y saber que son mangos,
 solo con probarlos  sin mirarlos ni tocarlos.
Mi Tío insiste en decirme en que no me apure por aprender a leer las palabras,
Me dice que primero  vea y observe el mundo que me rodea,
“Lea el mundo, así sea lo duro que sea
 lo que veas,
Pues el mundo tiene sus lados amargos
 pero también nos toca  sus lados dulces
 como recompensando tanta tristeza que a veces nos toca.”
Así me dice mi Tío.


II

Cada cosa en el planeta tiene su nombre,
Muchos hombres o mujeres han investigado,
estudiado
Y colaborado
Con nuestra humanidad,
Humanidad  es el grupo de personas y de generaciones pasadas
Que habitan un pequeño planeta
Llamado: Tierra
Humanidad también es amor,
Nuestra lengua,
el castellano que hablamos a  quemarropa,
es heredera del Latín
Que farfullaban esos piratescos Romanos.
Palabras van
Palabras vienen
Las palabras se transforman,
Se convierten en otras lenguas,
La palabra amor viene del Latín, amor.
Los griegos antiguos de hace muchos siglos atrás,
Tenían tres palabras para designar la palabra amor,
Erao: para designar el amor pasional,
Phileos: para nombrar el amor de la amistad,
Y Stergo: para nombrar el amor familiar.
Amor es un concepto profundo, con distintas implicaciones,
Amor es un concepto fundamental para los seres humanos,
Pues cuando amamos compartimos nuestro amor con los  otros,
Y preservamos nuestra HUMANIDAD.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario