martes, 15 de abril de 2014

Sobre Ángel Rama





Sobre Ángel Rama

Ángel  Rama ocupa un importante lugar en la literatura latinoamericana, más que como escritor (escribió una novela y varias obras de teatro) como  el más grande crítico literario de su generación, lo cual no es poca cosa, pues cronológicamente vivió un tiempo donde distintos escritores latinoamericanos fueron leídos, editados y reeditados,  llamada la generación del «Boom», donde escritores latinoamericanos como: Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa, entre otros tantos grandes escritores, que fueron y son profusamente leídos. De ahí la importancia de la obra literaria de Ángel Rama, quien investigó a los renombrados escritores del boom, pero también a escritores latinoamericanos que parecían quedar al margen, como Juan Rulfo, Juan Carlos Onetti, José Lezama Lima, José María Arguedas, entre otros.
Ángel Rama sigue en su labor crítica a los fundadores de la Crítica literaria latinoamericana, a los Henriquez Ureña, los Picón Salas, los Alfonso Reyes, etcétera, consolidando un estudio profundo de nuestra historia y literatura latinoamericanas como un todo. Pocos críticos en Nuestra América tienen el conocimiento que poseyó este insigne  latinoamericano, detective de nuestra cultura, y uno de los intelectuales cuya obra logra un realce de nuestra literatura latinoamericana mediante el estudio de interesantes líneas de investigación, como su concepto de «transculturación» que tomó del intelectual cubano Fernando de Ortíz para aplicarlo a nuestra narrativa latinoamericana,  como también los análisis sobre el papel de los intelectuales en la conformación de nuestras sociedades o, como la llamó Rama: «la ciudad letrada».
La Ciudad Letrada (1982), libro fundamental para entender la creación de las burocracias latinoamericanas en nuestros países, donde Rama habla de la creación de varios anillos de poder alrededor de las ciudades latinoamericanas. Uno de esos anillos es la ciudad letrada, ese grupo de escribanos, abogados, funcionarios, letrados, que formaron a la clase dirigente que se conformó en la época de la colonia en la América, clase dirigente que estableció su articulación con el poder  mientras cambió la clase política en el pasar de los años: la guerra de independencias, la conformación de las distintas repúblicas en Latinoamérica, la modernización de las ciudades, mostrando la capacidad de adaptación a los cambios políticos a través del pasar del tiempo.
El imperio de la palabra escrita como relación con el poder, se trata de la creación, desde la colonia, de esta clase dirigente, una ciudad letrada, una ciudad escrituraria, reservada a mantener los privilegios de una estricta minoría. Rama da un dato histórico: desde 1538 se contó con una Universidad en Santo Domingo y antes de finalizar el siglo se cuenta con universidades en: México, Quito, Lima, Bogotá y Cuzco, atención a la educación de los letrados que no tuvo ningún equivalente con la escuela de primeras letras. La conformación de nuestras ciudades en América se hizo estableciendo un orden impuesto desde el Poder y, desde la colonia, se articuló el orden que se establecería desde la ciudad letrada, la ciudad escrituraria.
Ángel Rama tiene una significación muy importante para Venezuela, pues parte de su vida la vivió en el país; en 1972 vino a dictar a la Universidad Central de Venezuela unos cursos, aquí lo sorprendió el golpe de Estado militar en su país, Uruguay, el 27 de junio de 1973, esto lo hace quedarse en Venezuela. Poco tiempo después toma la nacionalidad venezolana y comienza su periplo en nuestro país, trabaja como profesor en la Universidad Central de Venezuela, escribe en varios periódicos venezolanos, dicta talleres en distintas universidades del país y, en lo que quizá más dejó su huella, creó la Biblioteca Ayacucho, iniciativa de Ángel Rama y Leopoldo Zea para la que se consigue el apoyo del gobierno de Venezuela de ese entonces. Este ambicioso proyecto editorial nació con motivo de la conmemoración del sesquicentenario de la Batalla de Ayacucho que consagró la independencia de América.
Los quinientos volúmenes planificados abarcan las obras más importantes para la cultura Latinoamericana desde sus orígenes precolombinos en los diversos campos del conocimiento: Literatura, Antropología, Filosofía, Pensamiento Político, Historia. Toda la visión de su hacer Crítico, de una Literatura Latinoamericana, una Cultura Latinoamericana, la propone editorialmente al hacer una Biblioteca sobre la Cultura latinoamericana, que abarca todas las disciplinas del saber, escrita por los latinoamericanos. Su primer número es la doctrina del libertador Simón Bolívar, uno de los grandes pensadores que vio y proyectó a las colonias españolas en la América, como una Nación con una Cultura en común.
Ángel Rama, como director literario de la Biblioteca Ayacucho, le tocó, junto a varios intelectuales latinoamericanos, escoger a los autores de esos volúmenes o títulos que integran ese gran caudal de la cultura latinoamericana. Los primeros volúmenes de la biblioteca atestiguan la visión general que debe llevar englobando lo más importante de nuestro pensamiento: - Doctrina del libertador, Simón Bolívar, - Canto General, Pablo Neruda -, -Ariel, Motivos de Proteo, José Enrique Rodó-, - La Voragine, José Eustasio Rivera -, - Comentarios Reales, Inca Garcilaso de la Vega, -Poesía, Rubén Darío, -Casa-Grande y Senzala, Gilberto Freyre,  -Obra Literaria, José Martí-, -Facundo, Domingo Faustino Sarmiento-, etcétera, estos autores tomado de los primeros volúmenes editados por la biblioteca demuestran a latinoamericanos que han pensado en esta parte del mundo como una nación, como una parte importante del mundo. Pensadores como Bolívar, Neruda, Rubén Darío, Gilberto Freyre, José Martí, en términos generales tuvieron la visión de verse como una cultura, como una nación, con una visión continental. Hace cuarenta años que se inició ese proyecto editorial llamado la Biblioteca Ayacucho. Venezuela le debe este gran merito a Ángel Rama, legado editorial que aún permanece a la nación Venezolana y Latinoamericana, pues atesora parte de lo pensado y razonado por compatriotas latinoamericanos con sus luchas intelectuales, como Simón Rodríguez, sobre quien escribió Ángel Rama, y a quien le dedica un capitulo en su libro La Ciudad Letrada, por ser uno de los primeros en ir en contra de ella, es decir en contra de la ciudad letrada.
Ángel Rama en su periodo en Venezuela que fue la de mejor producción creativa, estudió a distintos autores venezolanos, como Simón Rodríguez, José Antonio Ramos Sucre, Rufino Blanco Fombona entre otros.
El 27 de noviembre de 1983 en un accidente aéreo muere Ángel Rama, acompañado por su esposa, la escritora y crítica argentina Marta Traba, y los escritores Manuel Scorza y Jorge Ibarguengoitia, vuelo que viajaba de Madrid hacia Bogotá al primer encuentro de Cultura Latinoamericana  cuya invitación le había hecho el Presidente Belisario Betancourt, fecha nefasta para la cultura latinoamericana por la muerte de esos grandes intelectuales de Nuestra América. 

Darío Tello Medina


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