El Funcionario 1
Él es solo parte
de una estructura, solo no es nadie pero en conjunto con sus otros pares se
convierte en un gran leviatán que rige los destinos de ese pobre ser que va a
sacarse el pasaporte, aquel que va a
sacar efectivo en un banco, aquel que no hace mucho tiempo buscaba sus dólares
preferenciales para vendérselos (el muy inocente) al mejor postor por Bolívares.
El funcionario ejerce una función dentro de la que ejerce un poder, el poder
puede ser mucho o poco según el funcionario que hablemos.
Vamos a ir de
menor a mayor, el primer funcionario del que les voy a hablar es el vigilante
de un banco que se ha convertido en un ser relevante en estos tiempos en
Venezuela, he visto a varios en estas visitas diarias que hago para conseguir
efectivo, ellos rigen la puerta, tienen el poder de dejar salir y entrar a
cualquiera, él no está solo, él es parte de una estructura que la forman todos
los trabajadores del banco, los cajeros, los promotores, los gerentes,
etcétera. Él no hace nada que no le sea permitido en la cadena de mando,
mientras hago la fila para entrar a un banco que es masiva en todos los bancos
a los que he ido, las filas están divididas entre la fila de adultos
mayores, los que van a taquilla, los que
van a promotores, los que van a sacar tarjetas de debito. Las masivas colas
están diferenciadas y yo estoy en primera fila viendo al vigilante como actúa,
sale el gerente del banco y manda a entrar a la fila de los adultos mayores
todos se apelotonan pues aunque son viejos actúan como niños y se comportan
desastrosamente, mientras suben la escalera, veo al vigilante que le hace señas
de que suba a una persona que se le adelanta a la fila que se está haciendo para ir a taquilla y esa persona se le pega a la fila de los
viejitos no sin antes darle un billete al vigilante que se lo guarda tratando
que no lo vea nadie ignorando que yo lo estoy viendo como si estuviera en una
obra de teatro.
En las conversas
que uno tiene entre las personas que hacen la fila una señora me contó algo
parecido a lo que les acabo de contar, ella no se quedó como yo que no hice
nada, ella fue a denunciar al vigilante con la gerente del banco, ella fue
hacia la oficina de la gerente y solicitó hablar con ella, ésta una funcionaria más la hizo esperar,
ella siguió esperando, al fin después de bastante tiempo la gerente salió
hablar con ella, la señora denunció a el vigilante y sus trácalas pensando que al menos el vigilante tendría una
amonestación pero al contrario de lo que pensaba la señora, la gerente empezó a justificar al vigilante y
sus marañas, diciéndole que le pagaban
muy poco, que la situación estaba muy difícil y todos hacían algo extra para
poder sobrevivir en estos tiempos. Mientras la señora me contaba esto me
imaginé sin lugar a dudas que la «pobre
gerente» venderá efectivo para rebuscarse.
El funcionario,
sea cual sea su función, cumple con una comisión más, una tarea más, a veces
rápido a veces despacio, rutinariamente, sacándole siempre algún provecho. Los
cajeros de los bancos son un ejemplo de esto desde hace mucho. Siempre me
molestó ir al banco, hacer una larga
fila, cobrar un cheque, hacer un deposito y ver como el cajero se tardaba tanto
en atenderme haciendo otras labores de personas que les sobornaban para no hacer
una fila, esperándolos a ellos que hicieran su maraña, mientras yo que me
calaba la cola esperaba salir rápido en un procedimiento que si el cajero lo
hiciera diligentemente saldría en un minuto. Esa era una de las razones porque
no me gustaba ir al banco y siempre trataba de evitarlo, ahora que estoy
obligado a ir a los bancos por el efectivo me he percatado de un par de cosas
del funcionamiento de los bancos.
Pensemos ahora en los promotores aquellos que te atienden para sacar una
tarjeta de crédito o en el pasado no muy lejano se encargaban de las
solicitudes de los dólares preferenciales que la mayoría de la gente vendió a
otras personas que les hacían todos los tramites por bolívares, y ellos que
eran una mafia se encargaban de invertir esos dólares comprando productos que
vendían al precio del dólar especulativo en los comercios de este «lejano y
salvaje oeste» que es nuestro país. Los promotores eran los funcionarios que se
encargaban de examinar las carpetas de CADIVI,
fueron los enlaces directos de estas mafias, aquel que hacía el tramite de los
dólares preferenciales por sí mismo se tardaba mucho más que aquellos que lo
hacían con las mafias que les daban el montón de carpetas y les daban luz verde
para los dólares preferenciales fueran electrónicos o dólares viajeros. El
promotor en ese momento ejercía un poder y lo vendió al mejor postor, como aún
hoy se venden en menor o en mayor escala para aquel que no quiera hacer la cola
para buscar una tarjeta de debito, que en los bancos se tienen que hacer colas gigantescas para
conseguir una.
Pensemos ahora
en los gerentes de los bancos que son los que deben vigilar que los procedimientos
dentro de los bancos sean los correctos, que debe vigilar que los cajeros
atiendan rápidamente a la gente, que no hagan otros procedimientos que no sean
el que tenga que hacer, que debe vigilar y sancionar al vigilante que deja
colar a otras personas que no han hecho las filas que decenas de personas
hacen, que debe estar al tanto de que lo atiendan bien los promotores a los clientes. El gerente en
contraposición a los otros funcionarios de los que hemos venido hablando tiene
mucho más poder y si el gerente se hace de la vista gorda de estos sucesos que
pasan dentro de los otros funcionarios las cosas vienen a ponerse negras o peor
que se alíen en todo un sistema y desaparezcan el efectivo para venderlo al
mejor postor o directamente a las mafias
que se llevan el efectivo a la frontera hablamos de algo mucho más grave.
Si pensamos en
los años que van de 2007 al 2013 en los años del petróleo a más de cien
dólares, donde el común traficó con los dólares preferenciales que fueron
vendidos a todo aquel que podía pagarlos e invertirlos, pensemos por ejemplo en
los dueños de los bancos que en estos tiempos decían que compraban esos dólares
preferenciales a sus empleados o a los dueños de grandes empresas que hacían lo
mismo, vemos que de esa manera desfalcaron al país y sus reservas silentemente.
Llevándose todo ese dinero al extranjero como lo hace naturalmente desde hace
décadas toda la burguesía parasitaria de este país o todo aquel funcionario que
se enriqueció bajo esta forma.
Toda esta estructura
de poder funcionaba desde los bancos entre funcionarios de distintos rangos de
la pirámide de poder que son nuestras sociedades y que estaban enlazados a ese
otro tipo de funcionario del Estado Nación que nos rige y que también se
benefició de sus cuotas de poder. Porque el funcionario no solamente está en
una estructura de poder como un banco o una empresa sino que también rige el
Estado Nación en el que vivimos que es una estructura gigantesca que está
dividida por los cincos poderes: ejecutivo, legislativo, judicial, electoral y
ciudadano y en cientos de instituciones
que forman el Estado Nación llamado Venezuela.
Entre
funcionarios te veas.